Escritos sobre música




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Brevísima reseña de los conciertos a los que he ido en el primer semestre de 2023

~ domingo, julio 30, 2023 ~

 Me prometí escribir algo de todos los conciertos a los que voy, para que no se me olviden del todo. Aquí va:

- 13/Ene: Alfredo González en La Salvaje (Oviedo). Lo reseñé aquí.

- 20/Ene: Txetxu Altube (con Tyna Ros de telonera) en La Salvaje (Oviedo). Lo reseñé en la misma entrada.

- 25/Ene: Christina Rosenvinge en el Circo Price (Madrid). Mi primera vez en el muy mítico Circo Price, y viendo desde muy cerca, a un lado del escenario, a esa artista sorprendente que es Christina presentar aquel primer disco en solitario, "Que me parta un rayo", que tanto me gusta. Me encantaría saber hacer canciones así... Disfruté mucho el concierto. Primera vez del año que veía a Charlie Bautista. Salió el hijo de Christina a acompañarla en "Señorita", esa canción que me obsesionó tanto que le hice un arreglo por bossa nova del que estoy muy orgulloso y que tiene letra del padre de la criatura, Ray Loriga.

- 26/Ene: Txextu Altube (con Tyna Ros de telonera) en el Búho Real (Madrid). Concierto similar al que habíamos visto 6 días antes, pero la música no es una experiencia para disfrutarla sólo una vez...

- 28/Ene: Nacho Vegas en La Rivera (Madrid). Lo vimos desde primera fila y volvimos a sorprendernos de que esas canciones y esa voz lleguen a tanta gente, muestra de que son algo especial.

- 3/Feb: Egon Soda (con Alberto Vela de telonero) en El Sol (Madrid). A Alberto no lo conocía. Maneras de cantautor. Egon Soda, hicieron, con la solvencia que les caracteriza, honor a su nada tópico cancionero.

- 6/Feb: Homenaje a Enrique Urquijo en Clamores (Madrid). Un montón de gente haciendo canciones de Enrique. Un poco caótico.

- 23/Feb: César Pop en el Búho Real (Madrid). Otro concierto bonito de César. Otro artista que tiene talento para hacer canciones... Estuvieron de invitados Rubén Pozo (Pereza) y Nadia Álvarez. Le acompañó Álvaro Cuberris a la guitarra y fue otra noche para disfrutar.

- 11/Mar: Alfredo González y Fabián en Libertad 8 (Madrid). Primero hizo unas canciones solo Alfredo y luego acompañó con el piano y los coros a Fabián con el repertorio de este último. Dos de los mejores autores de canciones de los últimos años, cada uno con una personalidad propia, pero, curiosamente, cuando actúan juntos empastan a la perfección y el resultado es muy, muy emocionante.

- 12/Mar: Alfredo González y Fabián en Libertad 8 (Madrid). No es un error: nos gustó tanto el concierto del sábado por la noche, que el domingo fuimos a la sesión vermut... y volvimos a salir pensando que habíamos disfrutado de un lujo secreto.

- 25/Mar: El Kanka en el Wizink Center (Madrid). Concierto multitudinario. Es curioso, porque al Kanka no lo escucho prácticamente nunca, pero sus directos me parecen fascinantes. Recoge muchas cosas que me gustan: Drexler, Ketama... pero con su personalidad. Y musicalmente es apabullante: ¡vaya bandón!

- 29/Mar: César Pop en Libertad 8 (Madrid). Sí, también repetimos con poco tiempo de diferencia concierto de César y sí, también lo volvimos a disfrutar muchísimo.

- 30/Mar: Luis Ramiro en Galileo Galilei (Madrid). Concierto con banda, que no es tan habitual en Luis, aunque tengo que señalar, como bajista, que me molesta que prescinda del bajo, por muy bien que lo supla Lorenzo Vilches en las teclas. Cuando todos los músicos son buenos, se nota. En la guitarra estaba Juan Guevara. No me acuerdo del nombre del batería, pero dominaba perfectamente las dinámicas de las canciones, así que me quedé muy sorprendido cuando Luis contó que lo acababa de conocer y sólo habían ensayado una vez. Invitó a Gastelo en una canción.

- 15/Abr: Rafa Pons y Luis Ramiro en el Teatro Corral Cervantes (Madrid). Una rareza que montaron Rafa y Luis: un par de actores interpretaban clásicos de la poesía española del siglo de oro y los cantautores tocaban entre medias alguna de sus canciones. Curioso.

- 17/Abr: Bill Callahan en La Paqui (Madrid). No lo conocía y se me hizo un poco duro: el sonido no era el mejor y para disfrutar esas canciones oscuras hay que escuchar bien las letras y conseguir entrar en su mundo. Yo no lo logré.

- 22/Abr: VibraFest Mahou en el Recinto Ferial Luis Adaro (Gijón). No vimos a todos los artistas, ya que la lista era larga. Antes de comer y desde lejos, descubrimos a Carlangas. Un estilo un poco inclasificable, con aires bailables. Karavana también los vimos desde lejos y, la verdad, ahora ya no recuerdo qué me parecieron. Conseguimos ya primera fila para Second y fue un conciertazo. Yo los he descubierto este año, ahora que se retiran. Lo bueno es que los voy a ver un par de veces más. Shinova, que actuaron a continuación, es otro grupo al que no sigo y no me llegaron en especial, aunque lo hicieron bien y tenían muchos fans. A los que ya he visto muchas veces es a Viva Suecia, que dieron un gran concierto, en la línea de los que les he visto últimamente.

- 28/Abr: Vicky Gastelo en el Museo Lázaro Galdiano (Madrid). El mejor concierto que he visto hasta la fecha de la cántabra, acompañada de un guitarrista y un pianista. Precioso. Invitó a Ramón Arroyo a hacer "Agárrate a mí, María".

- 2/May: Christina Rosenvinge en la Plaza Mayor (Madrid). Primer año que vivo como madrileño de adopción las fiestas de la comunidad y tuve el placer de poder disfrutar otra vez de la Rosenvinge haciendo "Que me parta un rayo".

-4/May: Txetxu Altube en Galileo Galilei (Madrid). Concierto con banda, que es quizás el formato para el que ha nacido Txetxu. Tuvo también su tramo con la acústica. Invitó al histórico Jose María Granados a hacer "La última vida de un gato" y a la multifacética Cristina Gallego a cantar una preciosa "Quemas" de Xoel López.

- 6/May: La Herida en el Honky Tonk (Madrid). Homenaje a Héroes del Silencio. Aunque no llevaban dos guitarras y no eran tan profesionales como otros homenajes a Héroes que he visto, lo hacían muy bien.

- 13/May: Carolina Durante en la pradera de San Isidro (Madrid). Estaba lleno y dieron un concierto vestidos de chulapos y con mucha fuerza. Ya son un clásico.

- 14/May: Dorian en la pradera de San Isidro (Madrid). Estos son clásicos desde antes, y les gusta referenciar a los clásicos de la literatura. Después de verlos esta vez, me enganché a alguna de sus canciones.

- 19/May: José Ignacio Lapido en la sala Changó (Madrid). El de Granada presentaba su nuevo disco, "A primera sangre", que creo que está muy bien y que no desmerece al lado de obras tan inmensas como "Cuando el ángel decida volver". El público, talludito y fan. Lo disfruté un montón.

- 20/May: Los Enemigos en La Riviera (Madrid). Los madrileños interpretaban canciones básicamente de "La vida mata" y "La cuenta atrás". Este último yo lo escuché muchísimo, y me aprendí algunas canciones hace 30 años que aún sigo tocando en mi salón... Eché de menos a algunos amigos que son muy fanáticos de la banda. La Riviera, abarrotada de gentes ataviadas con camisetas con porrones. Por desgracia, el sonido no fue bueno y ellos tuvieron algunos fallos de interpretación.

- 25/May: Ron Sexsmith en Clamores (Madrid). No he escuchado casi nada del canadiense. No sé por qué, pensaba que era más joven. Tiene una voz increíble. Invitó a tocar a Ramón Arroyo.

- 26/May: Josh Rouse en Lula Club (Madrid). Primera vez que acudía a esta sala de la Gran Vía, cubierta de terciopelo rojo. No me pareció un concierto tan increíble como el que vi hace años en el Café Berlín, pero estuvo muy guapo.

- 10/Jun: Hechizo en La Riviera (Madrid). Otro grupo homenaje a Héroes del Silencio. Ya los había visto otras veces y son de los mejores. No entiendo a la gente que critica a los grupos homenaje: los que estábamos allí compartimos con el grupo un repertorio mítico y disfrutamos de la música, que es de lo que se trata.

- 15/Jun: Niños Mutantes en el Moe Club (Madrid). Otra sala que no conocía. Además, concierto gratis y con pizza gratis al final. El escenario se les quedó un poco pequeño y tuvieron algún problema técnico, pero es un placer ver a un grupo tan grande en un sitio tan pequeño.

- 16/Jun: Dani Flaco en el Búho Real (Madrid). No es alguien a quien haya escuchado. Creía que sus canciones eran más humorísticas, en plan Rafa Pons, pero no: aunque él es comediante muy ingenioso entre tema y tema, las canciones son más de amor, o de desamor.

- 18/Jun: Alison Russel y Quique González en el Botánico (Madrid). Dejé una reseña larga aquí.

30 días de concierto en los primeros seis meses del año, todavía más artistas. No está mal...

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Por Guillermo Hoardings | Enlace permanente
7:55 p. m. | Comentarios (0)

Brevísima reseña de los conciertos a los que he ido en el último trimestre de 2022

~ domingo, enero 01, 2023 ~

 Me había marcado el objetivo de hacer al menos una breve reseña de todos los conciertos a los que voy, aunque sea para que no se me olviden del todo... pero luego me da pereza. Así que, antes de que pase demasiado tiempo y arrase con mi memoria, voy a dejar una breve lista de lo que he visto en el último trimestre de 2022, todo en Madrid:

- 4/oct/2022. César Pop en el Búho Real. Pude disfrutar de la maestría de César Pop, que no hace canciones con los únicos cuatro acordes de siempre ni siempre en el mismo estilo. Me gusta especialmente cuando toca el piano como si estuviese en el hall de un gran hotel. Tuvo muchos invitados: Álvaro Cuberris en muchas canciones a la guitarra, y las colaboraciones esporádicas de Nadia Álvarez, Diego Galaz (que impresionó con el serrucho: no era sólo un truco, sino que realmente transmitía musicalidad), Travis Birds y Gato Charro, con un temón, la rumba del "Chispa tren". Estrenó algunas canciones nuevas, una de ellas "Luz cenicienta".

- 9/oct/2022. Safo, con Christina Rosenvinge y un elenco de músicas y actrices espectacular. La obra en sí era un poco liosa, teatro moderno, pero el talento de las intérpretes era descomunal.

- 16/oct/2022. Luis Ramiro en Libertad 8. Concierto típico suyo, entretenido como siempre. Estrenó una canción nueva: "Mi propio baile". Subió Marwan a cantar "Relocos y recuerdos".

- 18/oct/2022. Sandra Monfort y Julio Bustamante en Siroco. A Sandra no la conocía. Hacía música en valenciano, muy ambiental. A Julio tenía muchas ganas de verle, pero me decepcionó un poco: el sonido de la banda tenía algo amateur y no hizo ninguna canción de su época clásica.

- 20/oct/2022. Patricia Lázaro en el Juglar. Para mí es una de las rockeras más personales en la actualidad y fue un gran concierto, con una muy buena banda. Estrenaba "Gloria Pelea".

- 22/oct/2022. Txetxu Altube en Galileo Galei. Concierto en solitario con algunos invitados. Mención especial a José María Guzmán. Hicieron juntos un par de canciones, entre ellas "Sólo pienso en ti".

- 27/oct/2022. Rafa Pons en Libertad 8. Primera vez que lo veía. Fui divertido. Subió a cantar a Luis Ramiro.

- 28/oct/2022. Diego Vasallo en el museo Lázaro Galdiano. Sólo acompañado de un guitarrista, creía que iba a ser un poco soso, pero la verdad es que me gustó.

- 4/nov/2022. Pez Mago en Libertad 8. Primera vez que lo veía y lo escuchaba. Otro cantautor con su propio estilo. Volvió a subir Marwan, que parece que está abonado al Libertad 8, como nosotros de público.

- 11/nov/2022. Luis Ramiro en Libertad 8. Pues eso, que fuimos mucho al Libertad 8. Luis, aunque había tocado hace nada, volvió a llenar. Y volvió a acompañarle Marwan.

- 20/nov/2022. Tim Easton en el Búho Real. Le había visto hace unos años en Luanco. Es un lujo ver a alguien de Nashville con tanto talento tocando en salas pequeñas por aquí.

- 29/nov/2022. Carlos Chaouen en Libertad 8. Un concierto demasiado breve. Chaouen está anunciando despedida de los escenarios y me parece una gran pérdida. Cuánta personalidad, que dominio de la guitarra, qué canciones...

- 14/dic/2022. César Pop en el Jazzville. Un día de diluvio: cogimos el metro, pero nos hicieron a bajar a medio camino y acabamos yendo en taxi. Concierto con variación de repertorio con respecto al del mes pasado. Eso sí, volvió a salir Gato Charro para hacer el "Chispa tren".

- 19/dic/2022. Organ Bongo en el Café Central. Algo distinto, música básicamente instrumental con unos músicos increíbles: Luca Frasca al teclado, Jacob Reguilón al bajo y Coke Santos a la batería. Me recordaba esos discos del Afrodisia que están llenos de ritmo.

- 30/dic/2022. Luis Ramiro en el Galileo Galilei. Muy apropiado que despidiésemos el año con Luis. Esta vez, con banda: Marino Sáiz al violín, Lorenzo Vilches al teclado (haciendo el bajo con la mano izquierda) y Chiloé a la batería.

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Por Guillermo Hoardings | Enlace permanente
1:56 p. m. | Comentarios (0)

Conciertos de Navidad

~ miércoles, diciembre 22, 2010 ~

Gijón se vuelve a poner espléndido. Mañana jueves 23 hay tres conciertos a los que me gustaría ir: Alfredo González en el Casino, Francisco Nixon en El Patio de la Favorita y ABCD (una banda de tributo a Bon Scott) en el Savoy.

Al único que voy a ir seguro es al de Alfredo. El de Nixon coincide en la misma hora y el de ABCD es demasiado tarde para un día que ya va a ser muy largo.

Pero eso es sólo el principio, porque el sábado 25 voy a vivir mi primer Concierto de Navidad... como intérprete. Los Kozmics vamos a estar, a partir de la medianoche (es decir, empezaremos cerca de la 1), en el Savoy.

Y para rematar el fin de semana, el domingo iré a Oviedo a ver a Luis Ramiro en la Sala Nunca Jamás.

No hay nada mejor para combatir los villancicos machacones de las grandes superficies que la buena música. ¡Felices fiestas a todos!

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Por Guillermo Hoardings | Enlace permanente
11:31 p. m. | Comentarios (2)

Discos del 2009

~ viernes, enero 15, 2010 ~

No me gustan las listas de "Lo mejor de...": me parece presuntuoso que alguien determine qué es lo mejor (¿quién ha escuchado todo?, ¿quién sabe de todo?, ¿quién tiene la verdad?) y, además, me parece que los discos no se pueden ordenar como si fuesen caballos al final de una carrera. Aún así, muchas veces acabo mirándolas, en parte por morbo, en parte por ver si descubro algo interesante.

Con este último afán, compartir descubrimientos y tratar de transmitir las reflexiones o sentimientos que me producen la música (irrelevantes, pero este blog nace de una necesidad irracional), voy a comentar los discos que más me han gustado en 2009, aunque puede que no sean de este año.

Dramas y Caballeros. Luis Ramiro

Amenacé con dedicarle una entrada y no lo hice. Para mí ha sido un descubrimiento. Sigo sin verle nada muy original, pero me gusta la perfección clásica de sus formas. Hay tópicos, pero detrás de los tópicos hay algo que (me) llega. Su voz y una mirada a ras de tierra le dan el carácter personal necesario para escapar del plagio y el aburrimiento. Y además tiene el toque para se te queden los estribillos. Todavía recuerdo una noche de insomnio en Madrid, repitiendo una y otra vez en mi cabeza: "Tonterías / para no dormir, / qué agonía / es tener que decidir / entre el agua y la comida".

Dudas y precipicios. Alfredo González

En los años 90 hubo una generación de cantautores con cierto éxito: Pedro Guerra, Ismael Serrano y Javier Álvarez. Eran herederos de Serrat, Sabina y la Nueva Trova (sobre todo los dos primeros). Ahora mismo está habiendo otra generación de cantautores con unas señas de identidad muy distintas que yo diría que vienen de Quique González: los referentes son americanos, el rock. En esta generación están Manolo Tarancón, Pablo Valdés, Fabián, Pablo Moro y Alfredo González. Curiosamente, escuchando el otro día el primer disco de Alfredo, La vida de alquiler, me parecía como un compendio de la generación anterior: un tema casi de política panfletaria, una canción con querencias argentinas, otra sobre la República y algunos cuantos tópicos más.

Pero en Dudas y precipicios cambió los referentes a los americanos del rock. Las minas porteñas dejaron paso a las camareras que se enrollan con los músicos y la República, a las drogas.

Yo deploro esos tópicos (más el de las drogas que el de las camareras). Pero Alfredo ofrece algo más: voz propia, textos bien hilvanados, con un léxico que evita el aburrimiento, cierta visión social mucho más sutil que antes y arreglos no tan convencionales, escapando de la guitarra acústica a través del piano. La parte final del disco, con menos rock, es la que más me gusta. Pero toda la producción me parece muy buena, con detalles arriesgados, como las distintas distorsiones de la voz en "Golfo" y "Piernas de marioneta" que, a pesar de que hubieran podido resultar efectistas, funcionan. Y también tiene el toque para hacer canciones que se te quedan pegadas.

Adiós Tormenta. Fabián

Otro de la Generación Quique González que destaca por sus notas personales, en especial su voz como un suspiro. Tanto Luis Ramiro como Alfredo González tienen mucha variedad en sus composiciones; Fabián, sin embargo, insiste con metódica obstinación en su estilo de acústica usando acordes en do abierto, tirando de cejilla si es necesario. Al final no sé distinguir muy bien sus canciones, pero eso no me impide utilizar el disco como un refugio, un lugar donde la belleza es segura en este mundo que sólo parece asegurar lo feo.

Pequeños placeres domésticos. Pablo Moro

El título lo anuncia: aquí va a haber más historias de "gente que baja la basura los día impares" que de camareras. Eso es lo que más me gusta de este disco, unas letras que hablan de esa épica pequeño-burguesa que me parece más interesante que la épica del rock. La producción es también notable, muy clásica pero muy bien hecha. Como en casos anteriores, no hay nada demasiado original en la música, lo que a veces se puede convertir en un lastre, pero, por otra parte, sé que a mí no me entran cosas novedosas en exceso. Tal vez ese sea uno de mis problemas para apreciar nuevos estilos. En cualquier caso, la clave está en fijarse en las letras, en el esfuerzo por expresar los problemas de los que lo tenemos todo, de los que somos desconocidos, de esta vida de misterio muy bien hecho...

El género bobo. Nacho Vegas

Otro cantautor, pero uno que no bebe de la fuente de Quique González, aunque comparte con el madrileño ciertas influencias de la generación beat. A mí ha tardado años en gustarme. De hecho, muchas cosas suyas me siguen desagradando. Su voz me parece horripilante, aunque me haya acostumbrado, y los tópicos sobre drogas que en otros sólo me aburren, en él me repugnan: hay algo sucio en su cinismo... Por supuesto, los cínicos no son más que animales heridos dignos de compasión.

Poco a poco voy apreciando todos sus discos. Su EP El género bobo no necesitó ni el "poco a poco": me entró a la primera, porque vi en él algo mucho más limpio. Sí, desde el poema inicial de César Vallejo hay también ese humor cínico y puede que hasta una tristeza más seria que nunca, pero también se atisba cierta felicidad.

Por lo demás, todas las canciones me parecen buenas y tienen un sentido de unidad, como si fuese un disco conceptual, pero sin el coñazo que ese concepto presupone.

Tu labio superior. Christina Rosenvinge

Mi lado morboso me hace preguntarme si las características luminosas que le atribuyo al EP de Nacho Vegas tendrán su origen en su relación con Christina Rosenvinge.

Debo confesar que no puedo ser objetivo con la madrileña... En fin, ¡vaya chorrada que acabo de soltar! No puedo ser objetivo con nada. Lo que quiero decir es que con ella tengo un sesgo particular: formó parte de mi educación sentimental presentando aquel programa de televisión con Diego Antonio Manrique, FM2. Luego, me parece que consiguió la mejor aproximación a Dylan en español de todos los que lo hemos intentado con su Que me parta un rayo, aunque la producción se ha quedado algo vieja. Pero después descubrí que no sabía cantar y, cuando finalmente cayó en las manos ruidistas de Sonic Youth en su etapa americana, no tuve el más mínimo interés en escucharla.

Tras toda esta trayectoria, su trabajo de 2009 me ha enganchado por muchos frentes: las melodías, a veces casi infantiles, a veces desagradablemente chirriantes, se funden con unos textos que hablan de relaciones del siglo XXI de manera certera. Tal vez si lo hiciera otra, no me acabaría de gustar, pero cuando pienso en su boca y en sus ojos mientras suena su voz, me parece una obra maestra. Ante bellezas así, uno se pregunta: "¿Cómo es posible que sufran?".

La hora de los gigantes. Coque Malla

Coque no tiene una gran voz, pero es un gran cantante, creo que de los pocos en España que consigue capturar las raíces negras del rock y hacerlo de una forma natural. Cuando tira hacia la caña, me aburre un poco, pero la última parte del disco, incluyendo los más de ocho minutos de la última canción, es enorme: tienen la morosidad de la luz en una tarde de verano, la vida cuando bajas a la calle y cuando estás solo en casa. Tiene magia.

Daiquiri Blues. Quique González

Me he pensado si poner este disco aquí. No es que no me parezca bueno, pero los discos de Quique son algo tan conocido que, incluso a pesar de su valiosa intención de no repetirse, resulta muy difícil que sorprendan. Y el caso es que, aunque he hablado más arriba de varios discos con una producción muy buena, este va más allá de la perfección formal: consigue una atmósfera única, que no hay en ningún otro disco. Tiene también versos geniales y soluciones armónicas inesperadas, pero tal vez falten más letras de esas que se te quedan entera de arriba a abajo, con su melodía. O tal vez, más probablemente, la falta esté en mí: ya no escucho música como hace años, cuando descubrí los primeros discos de Quique. Ya nada se me puede clavar así: soy otro.

Otras historias

Pensar sobre los discos que he escuchado este año ha sido un ejercicio curioso. Me he dado cuenta de que no hay nada extranjero. Lo único que he escuchado en ese apartado ha sido a Dylan, en concreto el Modern Times y el The Times They're a-Changin', y un poco de A.A. Bonty, al que le tengo que dar más tiempo, y Kings of Convenience. No hay nada más: ni siquiera música argentina o brasileña, es como si me hubiese quedado estancado en los cantautores españoles. He intentado otras cosas, como por ejemplo el de Love of Lesbian y el de La Bien Querida. El primero no me pareció del todo mal, pero no me enganchó. El segundo, me horrorizó; y resulta extraño, porque por lo que había leído pensaba que me iba a gustar, y luego la voz se convirtió en una barrera insalvable. Quién sabe, igual dentro de diez años me acaba gustando, como me pasó con Nacho Vegas.

También es curioso constatar cómo, a pesar de que no escucho la radio ni veo la tele y la única revista que ojeo de vez en cuando es el Mondosonoro, mi selección es muy similar a algunas que he visto en otros blogs. Se suponía que con esto de Internet se iban a fragmentar las audiencias, pero está claro que siguen formándose clusters. En los discos que he citado se puede ver que sigo lo que hay alrededor de Quique González, el mundo Vegas-Rosenvinge y luego Luis Ramiro, que está un poco al margen, a medio camino de muchas cosas, un poco solo.

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Por Guillermo Hoardings | Enlace permanente
5:32 a. m. | Comentarios (13)

Luis Ramiro en la ciudad del calor asesino

~ domingo, agosto 30, 2009 ~

Crónica del concierto de Luis Ramiro en Galileo Galilei el 28 de agosto de 2009


Le hemos nombrado nuestro Quique González de guardia, ahora que el cántabro de Madrid está perdido por Nashville, la Argentina o vaya usted a saber dónde. Y no es que el estilo de Luis Ramiro tenga mucho que ver con el de Quique: simplemente es una excusa perfecta para compartir buena música y encontrarnos para conciertos.

La primera vez fue delante de la Fnac de Callo en el puente de Mayo de este año. Salimos en el Telediario y todo (en el vídeo entero se nos ve más). Yo entonces creo que todavía no lo había escuchado, aunque había leído sobre él a Vega, que tiene muy buen olfato para esto de los cantautores.

Me sorprendió en ese concierto: casi al principio se le rompió una cuerda y lo hizo entero sin ella. Yo sería incapaz de tocar la guitarra así: me faltaría algo, se me trabarían las manos.

Deberíamos haber comprado el disco, Dramas y caballeros, aquel día en la Fnac... Pero ella compró el último de Merche Corisco y yo estoy en contra del consumismo...

En todo caso, el concierto me movió a bajar el disco y escucharlo. Fue de esos que entran muy bien: sin estridencias, buena factura, producción clásica, letras que apetece escuchar; en realidad, apetece escucharlo todo otra vez. Se dio mucha publicidad al vídeo de Romper porque lo dirigió Icíar Bollaín. A mí no me convenció; a pesar de eso, la canción se convirtió en mi primera favorita. Además, con sus cuatro acordes durante toda la primera parte me vino muy bien para las lecciones de guitarra.

Lo escuché unas cuantas veces más las últimas noches antes de las vacaciones. Luego sonó en el viaje a Madrid, junto con otro discazo del que debería hablar algún día: La hora de los gigantes de Coque Malla. También escuché un poco el primer disco: ése no me convenció. Demasiados ruiditos que estorban.

Las vacaciones iban a acabar el jueves, para evitar fines de semana en la carretera y hacer como recomiendan los Telediarios: volver a casa unos días antes de empezar a trabajar para vencer esa mítica enfermedad del síndrome post-vacacional. Pero, en su papel de Quique González de guardia, a don Luis se le ocurrió hacer un concierto en Galileo Galilei el viernes: la excusa idónea para conocer ese local del que tanto he oído hablar, para intentar quitarme la espinita de aquellos tiempos en los que Quique González tocaba todos los meses y yo leía las crónicas desde provincias, teniendo que imaginarme lo que pasaba delante de aquellos neones rosas que he visto en tantas fotografías y vídeos de YouTube.

Así que nos aventuramos, yo conduciendo por las calles de Madrid, buscando donde aparcar... y haciéndolo, sin darme cuenta, justo a la puerta de la sala. La cosa empezó bien. Pero era pronto, así que dimos un paseo por la ciudad... hasta que tuve que entrar en un VIPs a reponerme del calor asesino con un batido de plátano. A la vuelta, sobre las nueve menos diez, había ya algo de cola. Se llenó la parte de las mesas; atrás no lo sé pero parecía que había bastante gente.

El concierto fue de los de guitarra de palo. En realidad, dos guitarras: una acústica Lakewood y una española Alhambra que sonaba muy bien a pesar de la estrafalaria decoración. Empezó sobre las diez, haciendo tres canciones que no estaban en el último disco, y alguna o todas (no recuerdo) tampoco en el anterior.

Una de ellas la presentó como la primera que tocó en público. Contó que entonces estaba muy nervioso y que con el tiempo lo ha ido superando. Sin embargo, también se le veían temblar las manos al principio del concierto. Y eso que tiene talento incluso como monologuista: sus historias de italianos en slip, de vídeos de Bisbal con golpes en el pecho, de entradas «a saco» a Shakira... provocaban carcajadas espontáneas. Y explicaba muy bien las canciones, sin estropearlas.

Pero lo más importante eran las canciones. Comentó que le gustaría hacer un disco con 30 ó 40 temas que tiene por ahí, para dejarlos registrados y poder seguir con otros.

Y fueron pasando las canciones, de Caído del cielo, de Dramas y caballeros, de las no editadas... En un momento dado se subió al escenario Conchita, le cedió la guitarra y él se fue del escenario, dejándola un poco extrañada. Ella hizo una de sus canciones sola. Luego volvió Luis e hicieron una de ella (creo que Dónde lo guardo) y una de él, Porno.

Se fue acercando el final del concierto. Entre las canciones más aplaudidas estuvieron Romper, Relocos y recuerdos y Dicisiete. Cuando abandonó el escenario por primera vez, vi algo que últimamente no me he encontraba: una petición de primer bis auténtica.

Y no se hizo de rogar. Volvió pronto y parecía que tenía ganas de tocar mucho... pero parecía que tenía que acabar a las doce. Cuando se fue la segunda vez, pusieron música, sin darnos oportunidad de pedir más. A todos nos hubiese gustado. A mí me habría servido cualquier canción, pero eché en el falta dos con las que he llegado incluso a soñar: Tonterías y La distancia.

Había pasado calor en el concierto y salí a lo que se suele llamar «el fresco»... Pero en el verano de Madrid eso no existe ni a la medianoche de finales de agosto. Volvimos a la sala para pasar por el puesto de merchandising. Ella se compró los dos discos, yo sólo el último. Luego saludamos brevemente al protagonista de la noche, que estaba atendiendo a los fans. Le comenté que venía de Asturias y que a ver cuándo se pasaba por Gijón. Me dijo que había tocado un par de veces en el Savoy y que había hecho una quedada en el Elogio del Horizonte hace un par de años. Qué pena no haber sabido de él en aquel entonces... Nos firmó el disco que deberíamos haber comprado en la Fnac.

A ver si un día me animo a hablar de él, porque escuchándolo estas semanas atrás me han entrado ganas de hacer uno de estos escritos extensos... Por si acaso este acaba siendo otro aborto entre los muchos proyectos que tengo, voy a dejar un resumen: me parece un gran disco, sin nada excesivamente original pero con ese algo indefinible que muy pocos tienen. Si siguiese comprando discos para escucharlos y no por dar dinero a su autor, sería uno de esos escogidos por las razones húmedas para estar metido en la lectora. Ahora, el objeto físico es sólo algo que si no llega a estorbar es porque, en este caso, el envoltorio merece la pena: la edición es de lujo y esos dibujos aportan algo a lo que, en realidad, no necesita nada más para sostenerse que lo que suena: la buena música.

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Por Guillermo Hoardings | Enlace permanente
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