Escritos sobre música




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Otro Quique en el Botánico

~ sábado, julio 05, 2025 ~

Crónica del concierto de Quique González en El Jardín Botánico Alfonso XIII de Madrid el 5/Julio/2025

Llevo ya este año varios conciertos en el Botánico este año: Van Morrison, Duncan Dhu y el frustrado de Salvador Sobral con Silvia Pérez Cruz. A Quique también lo vi en este recinto hace años, una noche inolvidable porque le dio, por segunda vez, su armónica a mi chica.

En esta ocasión, abría Ángel Stanich, y me llevé varias sorpresas: la primera, que se presentó acompañado del mismísimo Quique para abrir su show cantando "Chevy del 57". Salieron los dos solos y luego se fue incorporando la banda y, ahí, la segunda sorpresa: el guitarrista no era Víctor Pescador, con el que le había visto otras veces, sino Luis García, de Drugos y de Gijón, detalle no menor, porque resulta que compartí escenario con él hace muchos años, en un concierto benéfico con Gigiga Sax Band en el que yo tocaba el bajo. En aquel momento él era muy joven y ya me pareció muy bueno. Esta noche con Stanich me pareció excelente, haciendo continuamente cosas interesantes, pero sin dejar de acompañar la canción.


Ángel despidió a Quique diciendo algo así como "Melodía Romántica González"... Luego siguieron su show con canciones muy enérgicas (incluyendo una intro de "Another Brick in the Wall") envolviendo la loca genialidad de sus letras. Toda la banda sonaba perfecta. En un momento dado, sacó también a un guitarrista y a una saxofonista para acompañar en varias canciones. A la saxofonista, la peruana Carolina Aráoz, la habíamos visto acompañando a Luis Ramiro en Galileo Galilei hace unos meses y nos había dicho que iba a tocar con Stanich.

Los monólogos del de Santander son una muestra de esa mente única: igual que cuando le vimos en el gigante en la Huerta del Obispo hizo referencias a siglos pasados, aquí habló del rey que da nombre al jardín, Alfonso XIII, y las películas que le gustaban. Pero también habló de cómo descubrió a Quique: en una entrevista en Lo más +, donde interpretó "Te lo dije". Yo recuerdo muy bien esa emisión de 2003: después de verlo, apoyé la guitarra en la pared, se cayó y se partió el clavijero. Eso llevó a uno de los recuerdos más bonitos de mi vida: dos amigos comprándome una guitarra para que siguiese sacando las canciones de Quique.


Tras la pausa, salió el cabeza de cartel, con sorpresas en la banda: justo enfrente teníamos a un regresado de los tiempos de "Avería y Redención #7": Javi Pedreira. Y en la batería estaba otro: Karlos Arancegui. Más tarde, cuando lo presentó, Quique comentó que Edu Olmedo había decidido dejar las giras.

Además de los mencionados, estaban los habituales de los últimos tiempos: Raúl Bernat a los teclados y el acordeón, Jacob "Jackson" Reguilón al bajo y Toni Brunet a la guitarra.



El concierto fue muy rockero (setlist), como si se hubiesen olvidado de aquello de "músicos cansados" que comentaba en la época de "Sur en el valle". Aunque empezó con algo lento, "Detectives", en seguida cambiaron de marcha y sonaron "Kamikazes enamorados" (versión "Ajuste de cuentas"), "Miss Camiseta Mojada" ("Una antigua amiga que ganó concursos"), "Trucos fáciles para días duros", "Sangre en el marcador" y  "Donde está el dinero" ("Una canción que, por desgracia, no pasa de moda", referencia velada al caso Cerdán).

Luego, bajaron un poco las revoluciones para hacer ese pequeño himno que es "Nadie podrá con nosotros" y "¿Es tu amor en vano?", la versión de Dylan.

A continuación, tocó la única canción de "73", el disco anunciado para noviembre, "Terciopelo azul", para seguir con "Pájaros mojados", "Orquídeas", "La fábrica" ("a esta canción le puso nombre un amigo y siempre me acuerdo de él cuando la toco"), "Se estrechan en el corazón" (curioso cómo el "Na, na, na, na, na, na" se ha convertido en un momento muy coreado) y otro segmento movido con "Salitre" (versión cañera, incluyendo un cruce del público al cantar lo de "Ahora tendré que salir a buscarte"), "Avería y redención" y "Relámpago", antes de iniciar la traca final con "Pequeño rock'n'roll", "Charo" (cantada por Toni, aunque Quique dijo que estaban Nina y Chuches entre el público), "Y los conserjes de noche" y "Vidas cruzadas", donde salió Ángel Stanich, que metió algún cambio genial en la letra (algo así como: "Quiero amanecer mañana, como el loco que siempre seré" y algo más que no entiendo).


No hubo bises: se vio que recibieron instrucciones de que tenían que acabar antes de las 11:30. Sonaba una canción del recientemente fallecido Brian Wilson mientras recibían los aplausos de un público que lo disfrutó mucho.

El concierto sonó muy bien. Pedreira hizo algún solo interesante pero tampoco metió demasiadas locuras: yo esperaba que cambiase más el sonido con él de vuelta a la banda. Toni se lució con algunas respuestas bluseras y sus habituales arreglos sutiles. Eso sí, no me convenció mucho el solo de "Salitre": si quería que recordase al sonido de las gaviotas, lo consiguió, pero yo tengo grabado en la sangre el solo original...

Luego nosotros nos quedamos por allí hablando con quiquifrikis de toda la vida: Carmen, que nos acompañó en primera fila, y Fernan, al que conocí en persona hace unos meses en un concierto de Jero Romero después de haber intercambiado mensajes en los foros hace 20 años...

Recuerdo que cuando empecé a escuchar a Quique González con 26 años me sentía ya mayor, y aquí seguimos, camino de 30 años yendo a sus conciertos...

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Por Guillermo Hoardings | Enlace permanente
2:05 p. m. | Comentarios (0)

Sonorama 2022. Día 3

~ sábado, agosto 13, 2022 ~

Tercer día del Sonorama. Esta vez planificamos mejor y llegamos al recinto a la hora prevista de apertura de puertas... que al final se retrasó 20 minutos.

En cualquier caso, pudimos ver a Ángel Stanich en primera fila muy ladeados. Sólo había escuchado alguna canción suelta y me echó para atrás la voz. En directo, tenía muchos fans y una banda muy buena que sonaba de lujo: todo superclarito, con partes diferenciadas y buenos arreglos de guitarra y teclado. El bajista tiene el mismo bajo que yo y me gustó mucho cómo sonaba. Las letras de Stanich parecen interesantes. Hay que escucharlas más. Pensaba que sería más cantautoril, pero fueron temas con mucho ritmo. Hubo una sorpresa: salió Mikel Erentxun en una canción, "Carbura". Tendría continuación más adelante, como veremos. Ángel acabó siendo llevado en volandas por el público.



El segundo concierto que vimos fue Vega. Tampoco la había escuchado mucho antes. Llevaba una banda solvente y tiene una voz grave y profunda. A mí no me llegó mucho, pero lo hizo bien.

Nos habíamos situado en primera fila muy ladeada para Vega pero conseguimos casi centro cuando se fueron sus fans. En lugar de ver la orquesta de Emil Kusturika, nos quedamos esperando para disfrutar desde esa posición privilegiada al siguiente artista en ese escenario: Mikel Erentxun. Salió con la misma banda con la que le vimos en el Casino de Gijón hace poco e hizo un concierto de grandes éxitos para adaptarse al formato de duración reducida que exigen los festivales. Sonaron "Mañana", "Cicatrices", "A un minuto de ti", "Cartas de amor", "Esta luz nunca se apagará" y algunos grandes éxitos de Duncan Dhu: "Cien gaviotas", "Rozando la eternidad" (junto con Stanich devolviendo la invitación), "Una calle de París", "Esos ojos negros" y, para rematar, un muy coreado "En algún lugar". No sé cuál sería la reacción general del festival porque yo estaba situado en medio de los fans, pero creo que fue muy bien recibido. Yo lo disfruté menos que en el concierto del Casino, que al ser en sala y más largo, y sólo con seguidores muy entregados, fue más especial, pero también de otra manera porque justo este verano he leído el interesante libros sobre él escrito por Ana Lucas Ruiz y he aprendido muchas cosas de su carrera.



Luego en ese escenario era el regalo sorpresa. Había mucha expectación, pero ya nos habían llegado rumores de que desde el camping había escuchado a Leiva en la prueba de sonido por la mañana. Por otra parte, cuando fuimos viendo cómo montaban y quién era (estaba Alex "Hijo" como técnico), tuvimos claro que iba a ser él y así fue. Como animal de escenario que es, salió dándolo todo, con una banda que suena como un trueno. Hizo hasta algunos pasos de baile casi a lo Michael Jackson en una de las canciones nuevas que suenan más funky. Siempre que le veo echo de menos más solos, porque me flipa esa forma que tiene de estirar las cuerdas.

Yo esperaba un concierto más especial, algo como tener colaboraciones, pero fue un concierto normal. Quizás, como dos detalles especiales con el Sonorama, una muy bonita versión de "El equilibrio es imposible" con recuerdo para Iván Ferreiro y unas palabras de recuerdo también para Supersubmarina. Una de las cosas bonitas del Sonorama es que ves cómo la gente no se olvida de ellos ningún año.

El repertorio de grandes éxitos con alguna del último disco, "Cuando te muerdes el labio" y rematado con tres de Pereza: "Como lo tienes tú", "Estrella Polar" y "Lady Madrid".




Con eso, nos fuimos a cenar a la una y pico de la noche y al hotel: no podíamos con más.


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Por Guillermo Hoardings | Enlace permanente
7:35 p. m. | Comentarios (0)